«que como se labrasse su sepultura: nunca quiso que se acabasse: e ordeno que quando estuuiesse en algunas grandes solemnidades e fiestas en su honra: alguno viniesse, e le dixiesse. SeƱor tu sepultura no es acabada: manda que la acaben: ca no sabes en que hora verna el ladron. Pues porque se fazian estas cosas del papa, del emperador, e del patriarcha: los quales todos eran hombres de muy»