«o quanto se arepentieron de hauer puesto tan adelante su fecho: acusaua los la consciencia de vn cabo la infamia del otro los tanto afeaua: el temor de┬Ěla injusta querella el quexo de la ingratitud que hauian acometido contra su madre: y sobre todo la espada tan vencedora y valiente del buen don Remiro que los amenazaua de muerte: o aleuosa maldad y quantas confusiones espantos y turbaciones trahes contigo: hauido entre si su»