«no me marauillo de·la tanta matança que d·ellos fezistes mas de·los hauer tanto tiempo y assi comportado: y çerca d·esso que me suplicastes yo quiero mejor pensar y hauer mi consejo y siempre disponer que boluays aconsolados y con algun recaudo de·lo por venistes: que razon es querer a·los que me quieren: y assi los querer que siempre el consejo vaya primero: mando entonce que fuessen los mensajeros muy bien aposentados»