«mis llagas de aquello que ellas ardian. Pero que simpleza es la mia quexar me de ningun tormento que me venga: pues que penas son mis plazeres y finales consolaciones: y si vos con vuestro venir las haueys acrescentadas si mas antes vinierades yo ganara dos cosas: la vna por recebir nueua passion de┬Ěla piedad vuestra: y la otra hallar a mis tormentos companyia de tan vezino conocimiento para que me sean crehidos: y»