«le pican en los ojos. Entonçe el osso dexa la miel e conbate·se con las abegas, en tanto que mientra que el mata d·ellas, la vna e la otra lo pican. Al fin ellas le acuytan tanto, que el non ha tienpo de matar ninguna, por la qual conuiene de foyr, si ya non viese agua açerca donde las pudiese matar. De·la yra dize el sabio Salamon: quien de»