«el fuego los destruyra: el qual no es menester que se encienda, o atize. O quan duramente se vengara entonce el señor de·los peccadores condemnados. Por esso dize el Ecclesiastico a .vij. capitulos. La vengança de·la carne del malo es el fuego: e el gusano. E aquel fuego infernal tiene differencia con este otro material en tres cosas señaladamente. La primera en ser en infinito mas fuerte: e terrible»