«seguir todas las sus voluntades asy como le mueuen del coraçon. La intenprança se puede asemejar al vnicornio, el qual ha tanto deleyte de estar con vna donzella virgen, ca si vee alguna luego en punto se va adonde ella es, e aduerme·se en las sus faldas, e los caçadores de continente prenden·lo, ca en ninguna otra manera lo podrian aver synon por la su inteprança. Platon dize asy: ningun viçio»