«como las estrellas en el çielo. Los reyes son señores de la gente, e los sabios señores de los reyes. Sy non fuessen los sabios, serian las gentes asy como bestias. Quien non puede sofrir el afan del aprender a tienpo, queda neçio toda su vida, e non ha verguença de ningunt home. El saber es vida del cuerpo, lunbre de la vista. Quien se piensa que el saber aya fin»