«ellos le direys que ya por muchas otras cartas y de su embaxador micer Lancelotto haura podido entender y conocer nuestra voluntad amor y gana que tenemos de fauorecer valer y ayudar le contra todas personas y como sus prosperidades y aduersidades siempre seran reputadas por nos como proprias. Y dicho esto le direys como tambien sabe su serenjdad le hauemos scripto y rogado diuersas vezes diesse orden con los de su liga nuestra corte fuesse refecha del danyo que»