«remedia la sperança. mas el huego de·la enemistad que la lengua procura. jamas se amata ni toma sossiego. Tu plantaste hoy enemiga tan natural entre tu linaje y el mio. la qual no solo turara mientre biuamos: mas para siempre jamas por todos los siglos. E dicha aquesta razon se fue muy turbada y confusa. Quedo entonces el cueruo triste y pensoso reconociendo la malicia de sus palabras: sin hauer »