«el monesterio en el qual conreauamos hortalizas e vn gentil de noche entro e furto las. E leuadas a casa puso las a cozer e como por horas continuas con gran fuego ni ferver ni amollecer o escalentar se pudiessen: mas estouiessen tan verdes como quando en┬Ěla olla se pusieran: e ni la mesma agua haun vn poco escalentar se huuiesse podido: tornando en si el que las furto quito »