«derramada en·estas cosas presentes del mundo. e quanto mas es amenguada de·los pensamientos de Dios tanto mas es llena de·los pensamientos del mundo. E por el contrario si mas qujeres oyr. las delectaçiones de Dios nunca pueden ser mescladas con las consolaçiones del mundo. Ca non se puede mesclar el spiritu con·la tibiedat, avnque moren en vna morada. mayormente que la tibiedat prouoca vomito al señor. Onde»