«la homildad. No te daña el someter: e sodiudgar te a todos. mas es muy dañoso. si te antepones a alguno. De continuo tiene paz en su coraçon el homilde. mas en el coraçon del soberuio hai inuidia: e sanya muy a menudo. Ca el soberuio de continuo tiene gran inuidia de todos hombres de·los maiores e mas poderosos de el por que ha de ser sobiecto a ellos. de·»