«Ca assi como tu miras a los otros: assi los otros miran a ti. O quan dulce: e fermosa cosa es ver los religiosos feruientes e deuotos: e bien disciplinados en buenos costumbres. E quan triste e graue cosa es ver los andar desordenados: e que no fazen aquello: a que son llamados. O quan dañosa cosa es menospreciar el proposito de su llamamiento: e inclinar el sentido a las cosas:»