«Ca los dones de·la natura: communes son a los buenos e a los malos. mas el propio don de·los escogidos: es la gracia: o amor: del qual senyalados: son dignos de·la vida eterna. E tanto es alta esta gracia: que ni el don de·la prophetia: ni el fazer milagros: ni quantoquier alta speculacion: se estima cosa alguna sin ella. mas digo que ni haun la fe: nin»