«alguna en el templo de tu dignidad: que offienda los oios de tu maiestad. Mira me senyor segun la grandeza de tu bondad. e la muchidumbre de tus misericordias. e oye la oracion de tu pobre sieruo: que sta lexos desterrado en la region de·la sombra de·la muerte. Defiende e consierua la alma de tu sieruo: entre tantos peligros de·la vida corruptible. e acompanyando la tu gracia endereça»