«Ni obsta que el curado deue conoscer el rostro de su oueja. ca el rostro de fuera podra conoscer: e ver e corregir como hermano e padre: assi como antes. e quanto toca a·lo exterior: no menos honestamente viuen los que se confiessan a·los frayles: que los que se confiessan a·los curados seculares: e quanto al rostro interior: mejor podran dar razon de·los que se confiessan a·»