«añade a ellos el peccado contra natura: e haun qualquiere enorme peccado que la particular, o general consuetud reserua a·los mismos obispos. en los quales alguna vez los obispos remiten los peccadores a·la sede apostolica por la enormidad del delicto e para terror de otros. Empero yo no he leydo fasta oy ser peccado alguno tan enorme del qual no pueda el obispo absoluer su subdito solamente no tenga:»