«que calenturas le recreçieron y tanto humor le desparo de·la cabeça en los ojos que vino a perder la vista: y estando assi çiego sintio por desdicha tan gran estruendo como de armas y barahunda de mucha gente que bullia en·el palacio: que temiendo que fuesse alboroço o bollicio y leuantamiento de pueblo se altero de tal guisa que el acidente creçio y el se vino a morir. Los milaneses entonce desseando la libertad y no»