«Sigue se la mano suziamente ganadora: e con malos tractos. de·la qual dize Dios por Jsayas en·el .i. capitulo. Vuestras manos llenas son de sangre. conuiene saber de viles ganancias. Esta tiene .v. dedos. El primero es la ganancia de luxuria como es la de·la ramera: o del alcahuete, o de·la manceba, o del adulterio: e cosas semejantes. El segundo es de·la arte, o acto vedado»