«delante la majestad diuina: haga de si tres vezes señal de humildad y obediencia. La primera sera vna inclinacion de cabeça y de piensa, en·la qual se estimara por muy pecador. La segunda sera hincar las rodillas en tierra: estimando se por mucho menor de todos los hombres. La tercera sera prostrar·se de todo en·el suelo, en aquel lugar donde ha de quedar para estar contemplado: y ende»