«te, o triste alma, con quanta iniquidad y malicia offendiste a tu creador: y quan desconocidamente y ingrata, oluidaste los tan crescidos beneficios que d·el recebiste: supiendo que en qualquier tiempo que acordaras de repentir y emendar tus yerros: perdiera el la memoria de penar te por ellos: el qual con amor paternal y excessiuo, siempre tiene aparejada la misericordia para todos los pecadores, y mucho mas para ti: y»