«maestro. Non come ese Nedio miel e assi comieron toda la miel. Despues de comer vino aquel discipulo e pregunto: por que comistes sin mi: e avn paresce que non me guardastes mi parte. Respondio el camarero. Tu maestro dixo que non comias miel: e por tanto non te la guardamos. El callo: pensando entre si como a·su maestro le pudiesse fazer otra semejante bulrra. E vn dia estando el»