«su maldad: como cayeron los judios sacrilegos, a·la voz espantosa del redemptor de humana natura. Tan rigorosa y terrible fue la voz del padre en·la nuue: que fuyeron los profetas, y cayeron los apostoles de temor. los quales no se pudiendo leuantar por propia virtud: toco los el piadoso Jesu: aconsolando los por palabra y por obra. y dixo les. lleuantad os y no hayays pauor. O bienauenturados los»