«en el figural cordero de·la ley vieja y mosayca: mucho mejor se deue el christiano sacrificar por buenas obras: para recibir dignamente el verdadero cordero, y tan sin mansilla: Jesuchristo fijo de Dios eterno. Ayuntemos nos pues nosotros o hermanos carissimos en·la casa de Dios: no para confabular y tratar de·lo que es temporal, ni para en·ella assechar la salud de nuestros amigos: mas para contemplar, orar,»