«a sus fijos nascidos, por obra y consejo del gran Lucifer. y a·las vezes los despienden en otros vsos desonestos y nephandissimos. O quantos crueles sacrilegos se hallaran de aquestos, que no querrian se derramasse el vnguento en seruicio de Dios. O quantos que visitan mas a menudo las archas que el choro. O si fuesse tiempo de poder·lo dezir sin peligro: o si se pudiesse castigar sin escandalo:»