«de todo peccado. y por quanto en·ella reynaua muchedumbre de discordias, y no se hallaua vnion en·los ciudadanos: era razon no llamar la ciudad, mas castillo y lugar puesto so señorio y gouierno particular. Mando pues nuestro señor y maestro a Phelipe y a Pedro que llegassen al castillo, y desatassen el asna y el pollino, encima del qual jamas ninguno se hauia assentado: y por quanto estauan puestos»