«alto del cielo. O milagro que passa todos los ingenios del mundo: que con·lo mas desestimado y mas infimo, se haga hombre heredero y ciudadano del reyno de Dios. E si recordar lo quisiessemos: hallariamos aquesta virtud tan escogida, hauer hecho sancto al centurion, quando dixo señor yo no soy digno que entres debaxo de mi techo. por lo qual merescio ser el mas digno de todos. Por esso mesmo»