«ella: los quales con diuersos improperios cercaron la muy venerable cabeça de Christo, de·la mortifera corona de espinas. e ahun en pena de quando en·el huerto con cuchillos y palos le cercaron, donde oraua con sus discipulos. E fueron assi cercados con diligencia tan sobrada, que nadi podia entrar, ni salir en Jherusalem: por significar que fue su pecado tan grande en matar el redemptor y señor de·la»