«puestos en·la cruz y tormento de·la penitencia. Dize el glorioso Augustino: tenga se por muy culpable el cristiano que llora la perdicion del amigo, y de·los bienes terrenos: y no manifiesta con sospiros y lagrimas el dolor y amargura de sus pecados. Quien seria pues, como dize Cassiodoro el cristiano tan endurecido y de piedra: que viendo el principe y señor de todo el mundo llorar tan afligidamente,»