«tu gracia: pon el recuerdo que somos mortales: porque nos gozemos de ser con ti pobres. Si contemplamos ahun mas adelante, al ochauo dia continuando su apassionado biuir: plugo a su majestad sacratissima començar de derramar su sangre precioso en su sanctissima circuncision. E allende de aquesto fuyendo la persecucion de aquel Herodas maldito, en su niñez huuo de peregrinar en Egipto. Si consideramos el tiempo que se quiso mostrar en·»