«naturas, a·saber es la diuina, a·la qual ministrauan: y la humana, a·la qual confortauan. La segunda cosa notable es, en·lo que el euangelio scriue, que puesto nuestro maestro Jhesu en agonia, oraua muy luengamente. Agonia propiamente es batalla contra la muerte. onde si consideramos que no podemos passar el discurso de·la vida presente sin pecar: y ahun lo que se nos antoja digno de alabança en»