«en virtuosas operaciones, les dixo: vamos: y porque estuuiessemos siempre muy salteados contra los assautes del antigo enemigo, les dixo a·la fin: catad que esta ya muy cerca el que me ha de vender. Contempla pues, o alma deuota la pasciencia tan crescida de nuestro redemptor y maestro Jesu: el qual tan asperamente fue maltratado de tres condiciones de gentes: de·las quales se acostumbran de çufrir las injurias con»