«voluntad que trahian: mas muy aparejado para morir, les pregunto. A quien demandays? Los quales con·el pozoñoso desseo que trahian turbados respondieron. A Jesu nazareno. Dixo·les entonces Jesu. Yo soy. A cuya palabra retrahiendo se para tras, cayeron en tierra, y Judas con·ellos: declarando por ello la milagrosa virtud de su diuinidad: la qual como los mando caer, se pudiera desuiar de sus manos, si no estuuiera assi»