«voz tan prophana y maldita, con la qual te juzgaron digno de muerte: guarda me señor por tu piadad y clemencia, para que delante tus ojos nunca sea hallada en mi culpa digna de muerte eternal: pues con·el padre y con·el Spiritu sancto biues y reynas para siempre y sin fin.§ Empues de hauer implicado el maldito pontifice, su furiosa determinacion contra el glorioso Jesu: pidiendo como por vna»