«manos sceleratissimas daran bofetadas a Dios. O glorioso Jesu hijo de Dios biuo: o señora bendita madre suya y de·los pecadores: y quien podra callar con buena consciencia en aqueste passo, los desordenes y desuergonçamientos que andan hoy entre los christianos? y lo que mucho peor es y lleno de scandalo, que mas lo platican los que deuian rigidamente castigar y punir. No vemos ya hombre alguno sin cabellera: y»