«pues a Dios no temes: solo el remedio de mi dolor sera suplicar te acortes las horas de mi salud: porque se falle en ti algun misericordioso morir. Tanto estaua la bendita señora llena de angustia, que no hallaria fin la pendola para relatar sus passiones: si no nos forçasse para su recuerdo el articulo que esta por venir: al qual de razon se deue su lugar ordenado.§ Capitulo .xxx. del»