«Piadoso señor y maestro, tu que por los culpados quesiste sin culpa ser presentado en juyzio: suplico te señor clementissimo que juzgues mis obras con tan piadosa merced, que al tiempo que mi alma se despida del cuerpo, me halle tan innocente, que no recele como los scelerados judios, el espantoso juyzio de tu aduenimiento final: pues con·el padre etcetera.§ Llegando ya el dia (como reza el glorioso sant Lucas)»