«a·la mesa real de altar consagrado para comer el verdadero pan y bino del cielo: no te averguenças de coynquinar y manzillar tu persona y manos, entrando e comunicando en casas y lugares de abominables pecados y publicos. E boluiendo a nuestro proposito, aquesta presentacion delante Pilato fue muy grauissima: como scriue Jordano. Primeramente por parte del juez: el qual tenia poderio plenario de poder le matar: segun el mesmo»