«las otras: la qual nunca tuuo reposo: hasta que pariendo la iniquidad que concebida tenia: saliesse por inusitado lugar: y recibiesse justa merced de tan gran sacrilegio. La tercera, porque vn tan famoso y maligno traydor: pues el cielo le abominaua: no lo recogiesse la tierra: pues tan maliciosamente vendio el señor de·la tierra y del cielo. quedando para siempre por vianda del fuego eternal: y por yesca del infierno»