«porque nos tengan en menosprecio los malos: ca mucho es mejor (como reza Gregorio) ser menospreciado de·los soberbios e incredulos: que ser alabado de·los que creen: siendo lisonjeros en habito de humildes ypocritas. Deprende, o alma deuota de dessear el menosprecio del mundo, y de oluidar la gracia de·las cosas mundanas: pues vees el fijo de Dios eterno, con desseo de tu salud, embuelto en carne passible, çufrir»