«ende entonces los veninosos escorpiones, redoblando con·el temor la malicia: con entrañables bozes, llenas de yra y de confusion dezian: quita le quita le, y manda le crucificar: queriendo dezir: dos cosas resplandescieron muy milagrosas en el: conuiene saber la vida y la doctrina: quita le pues lo vno y lo al: quita le la vida primero, y quitar le has por consiguiente la fama, que obtuuo con su tan»