«y oprobios de·la noche passada: y del desmesurado peso de·la cruz que consigo trahia: la qual como escriuen algunos contemplatiuos tenia quinze pies de luengo. la gloriosa virgen nuestra señora con·el angustioso cuydado que del dolor de su tan dulce y amado fijo trahia consigo, atajando con passos muy apressurados llenos de sospiros y lagrimas: por el mas corto camino que pudo (como scriue sant Bernardino hauer leydo»