«de vnico fijo: sabiendo ser dios y hombre? O con quantos lloros y desconsuelo se recordaua la gloriosa virgen intemerada de·los cuchillos tan azerados, que le profetizo Symeon en·el templo, sintiendo que aquellos agudos llauos le atrauessauan lo mas enterior de sus entrañas purissimas. O llauos crueles y asperos para lo tierno del redemptor: y piadosos para nuestra salud: tanto como vuestro ministerio fue rigoroso para el que staua»