«de injuria: oyendo el glorioso Jesu por su redempcion tan vergonçosa y despiadadamente enclauado en·la cruz, remitir sus injurias: y oluidando el dolor de tan excessiua passion perdonar a·los homicidas? Tenemos delante el espejo de·la virtud: esta abierto el camino de·la saluacion: la puerta de perdon se nos offrece: y la malicia de·los hombres no se auerguença de desuiar se. Perdona pues, o hombre, haue misericordia»