«como a·los principios de la dolencia, pone al doliente dieta: empues trabaja de procurar le sudor: y allende de aquesto por corregir los humores, le manda sangrar: y en fin le ordena pociones, por euacuar la mala materia. por aquel mismo orden el redemptor de humana natura (como escriue Ludolpho) por nos saluar de·la graue dolencia de·los peccados, passo primero por la dieta del ayuno de·los quarenta»