«y mas adelante con·la lança me abrio Longino el costado de mi redemptor y maestro, por donde yo entre: y biuo seguro. Que causa pues tenemos, o amigos y hermanos, de morar en·las hiezes de·los pecados: viendo muerto y herido el fijo de Dios por nosotros: porque muriendo el tan penado: biuiessemos nosotros en gracia: aquexemos de entrar ante por la puerta de·los merescimientos de su sagrada»