«sacratissima, merezca llegar contigo a·la gloria de tu marauillosa resurrecion: pues con·el padre y con·el Spiritu sancto biues y reynas para siempre jamas, y sin fin.§ Allegando se ya la noche del sabado, en·la qual segun mandaua la ley, no era licito exercir personalmente ministerios seruiles: puesto el glorioso Johan de rodillas ante la madre bendita: con·el acatamiento que conuenia llorando le suplico, que sus abracijos»